Excitación y deseo
El proceso de deseo “normal” podría ser que el hombre fuera estimulado espontáneamente, quizá inconscientemente – o deliberadamente, por ejemplo, usando pornografía – por algo que hace que su deseo se fije en algún objeto o persona: la visión de una chica en la playa en bikini, la emoción de una pierna bien doblada, la visión de un trasero suavemente redondeado en un ajustado par de jeans, la tentadora hendidura desapareciendo en la apertura de una blusa… oh, perdón, ¿dónde estaba? Ah, sí, excitación. No pienso que sea un proceso diferente para hombres gay, aunque obviamente los estímulos serán diferentes. En este punto necesariamente no hay una erección, un punto que se enfatiza por el hecho de que los hombres impotentes aún experimentan el aspecto emocional o mental de ser un hombre – esas miradas furtivas, esa rápida valoración de cómo podría ser (la desnudez, el sexo, la personalidad – lo que sea) – pero si un hombre siente deseo o está sexualmente receptivo pronto comenzará a excitarse físicamente. El mecanismo de erección y eyaculación se describe debajo.
Usted podría estar diciendo – ¿qué hay que no excite a los hombres? Y tendría la razón – en alguna parte, alguien se está excitando ahora mismo por cosas que jamás habría pensado. Es la peculiaridad del ser sexual varón que tantas cosas, tan poco comprendidas, puedan ser estímulo sexual. Mi primera novia tenía largos rulos, y para mí, el cabello largo es un estímulo apremiante ya. Otros hombres informan efectos similares de su primera experiencia sexual – como si, de alguna manera, las visiones y sonidos presentes en ese crucial primer momento se volvieran una impronta para posteriores excitaciones. (Mejor dile a tu hijo ser cuidadoso dónde lo hace por primera vez – mejor si lo hace en casa en un medio ambiente seguro, afectuoso, con contraconcepción a la mano, desde mi punto de vista.) Entonces, está el estímulo de una charla pícara – una reacción, quizá, del niño dentro de nosotros de ser prolijo y correcto, de modo que simplemente usar palabras pícaras es excitante y estimulante: la misma lógica podría aplicarse a hacer el amor en un lugar o situación prohibidos donde está el riesgo a ser descubiertos – la adrenalina adicional simplemente puede aumentar la excitación y hacer a todos los estímulos más intensos. Esto no es realmente alta ciencia, aunque es más bien sentido común. Lo que es más difícil de explicar son las parafilias – estímulos sexuales raros o extraños que necesitan algunos hombres para llegar al orgasmo: intercambio de ropa, exhibicionismo, voyeurismo, y así sucesivamente. O incluso fetiches sexuales extraños: tacos altos, lencería roja, una dominante humillando a un hombre, etc.
Varias ideas se han sugerido para explicar todo esto: por ejemplo, que los hombres sienten culpa por el sexo, y buscan transferir de alguna manera sus sentimientos sexuales hacia objetos como ropa interior, o tacos altos, que pueden o no tener una connotación sexual obvia. Parece que en las formas más extremas, las parafilias pueden producir un nivel de orgasmo que es mayor que en el sexo normal en la persona considerada, aunque quizá usted podría esperar que este es el camino normal asociado con la culpa y la vergüenza. La clara implicación aquí es que la experiencia infantil de un hombre podría tener un efecto poderoso en determinar sus medios de expresión sexuales como adulto. Puesto sencillamente, yo supongo que el impulso sexual de un hombre es demasiado poderoso para suprimirse. Aún así yo lucho por encontrar alguna explicación de por qué cosas como suspensores, prendas de Lycra, y ropa interior sexy tienen una connotación sexual. Quizá indican el misterio del cuerpo detrás, o sirven como estímulo sexual porque enfatizan la parte del cuerpo explícitamente sexual.
Desde ya, es maravilloso sentir la marea creciente de la excitación sexual que resulta de estar cerca del ser amado, o una pareja sexual, o aún una amiga con quien existe una cómoda relación sexual pero poco compromiso emocional, yo pienso: una relación basada solamente en el placer sexual – una relación que muchos heterosexuales aceptarían instantáneamente si les fuera ofrecida: piénselo – sexo sin compromiso. Wow! Ahora – ¿Es ese un pensamiento varonil estereotipado, y si lo es, proviene de nuestra estructura genética o de nuestras experiencias y actitudes aprendidas?) La sutileza de la excitación masculina es tal que aún una mirada, el toque de la mano de la persona amada, el aroma del cabello del ser amado, la visión o perfume de sus ropas (especialmente fresca de encima de su cuerpo), puede despertar el interés sexual del hombre. Ese, pienso yo, es uno de los aspectos más excitantes de ser un hombre – esa excitación sexual repentina, la erección espontánea (bueno, eso es más que una cosa de adolescentes, lo sé), el surgimiento del deseo que lo toma a uno de sorpresa, el puro apremio, el atractivo sexual de todo eso… pero no me malinterprete, pienso que al fin la conexión emocional es más satisfactoria, y, con la pareja correcta, puede afianzar la sensación del propio yo y el propio sentido de la masculinidad.
Por cortesía de: Info-pene


