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No soy un reaccionario, ni conservador.

por Félix Blanco Ojeda

 

 

Iniciaré con una reflexión de Leonardo Boff, respecto a los límites de la libertad de expresión y señala que: la libertad sin límite es absurda y no hay como defenderla filosóficamente.

 

En diversas ocasiones hemos escuchado la frase que dice «mi libertad termina donde empieza la tuya». Sin embargo esta tesis se trata de una comprensión individualista, del yo solo, separado de la sociedad. Desde esta manera se comprende que es el deseo de verse libre del otro y no de ejercer la libertad con el otro. La frase correcta que debe albergar el sentido de la libertad es esta: Mi libertad solamente comienza cuando comienza también la tuya. Es el legado perenne dejado por Paulo Freire: jamás seremos libres solos; sólo seremos libres juntos. Mi libertad crece en la medida en que crece también la tuya y conjuntamente gestamos una sociedad de ciudadanos libres y libertos.

 

Una de las posiciones radicales que he visualizado en las redes sociales, cuando he realizado una crítica constructiva al presidente López Obrador, es ser tachado de conservador y pareciera que toda crítica que no se adhiera a la causa de 4T tiene un tinte no republicano, sin embargo me cuestiono ¿No estar necesariamente de acuerdo con todo lo que hace AMLO me convierte en un conservador? Bajo esta tesis se comprende que si mi críticas no tienen una adhesión  incondicional esta contra la 4T.

 

No somos reaccionarios, quienes de manera crítica cuestionamos las acciones y decisiones del presidente, no todos los que realizamos una crítica constructiva podemos ser descalificados de manera a priori, la postura crítica debe ser debatida, calificar una crítica como conservadora o reaccionaria, utilizar expresiones dogmáticas, de fanatismo y moralidad para descalificar las críticas de quienes hemos sido tachados como adversarios, es contrario a los valores de la democracia.

 

Desde una visión histórica, no todos los “Liberales” en una obediencia absoluta apoyaban acríticamente todo lo que hiciera Benito Juárez García, el General Jesús González Ortega, con valentía y dignidad se opuso a las pretensiones de Juárez, de perpetuarse en la eternidad del poder público, mientras algunos como Juan de Dios Peza construían el mito de Juárez, como lo señala una anécdota en un acto cívico del 15 de septiembre de 1867, un conocido del poeta le preguntó si había visto al presidente Juárez, Juan de Dios Peza respondió: “No, porque me ha deslumbrado con su gloria” ¿Quién puede mirar al sol frente a frente? Sirva esta anécdota para vislumbrar la admiración y veneración que ya se le tenía a Juárez en vida. Por el contrario Jesús González Ortega, bajo del pedestal al semidiós cívico en que se encontraba Benito Juaréz y lo trato como simple mortal, con defectos y virtudes, le cuestiono su poco respeto a la legalidad, cuando este impidió y obstaculizo su arribo a la Presidencia de la República. Los cercanos seguidores de Juárez fueron ingratamente lapidarios en contra de la figura de González Ortega y le imponen el calificativo de traidor, pero no lo consiguieron.

 

La ruptura de Guillermo Prieto con Benito Juárez, fue que este decidió secundar el reclamo de González Ortega, esta ruptura entre estos liberales se puede consultar en los intercambios epistolares, “Mientras yo pueda hilar una cuarteta y mientras me llame Guillermo Prieto, nada necesito de Juárez; acaso en un balance, él me debe más de lo que yo le debo a él” señalaba Guillermo Prieto, aquel liberal que le había salvado la vida a Juárez con la frase: Los valientes no asesinan.

 

El nigromante, Ignacio Ramírez, fue un opositor de Benito Juárez, quien por cierto no era liberal ni conservador, era más bien un nacionalista, fue el único que se atrevió a criticar a Juárez por haberse perpetuado 14 años en el poder, Ignacio Ramírez decía que: la austeridad republicana de Juárez era ridícula y absurda, ya que los allegados al mandatario y herederos vivían como magnates. Ignacio Ramírez y Manuel Altamirano se opusieron a Juárez cuando las tendencias dictatoriales de éste se volvieron innegables, el nigromante se mostrará más contundente en su postura ideológica contra Juárez que Altamirano.

 

¿Podemos afirmar que estos liberales críticos o congruentes en su postura, frente a las ideas de Juárez, fueron unos traidores? Finalizo mi reflexión: que lo único que distingue y sublima al hombre, es du derecho de pensar y discurrir, de creer o no creer, fundamentado en el conocimiento de causa y obrando según dicte su razón, ya que el hombre que no piensa, no examina, el que se abstiene de investigar si lo que se le enseña o ha enseñado es cierto, no puede ser llamado hombre es una máquina, dudad amigo mío, de lo que no comprendas o no conozcas por ti mismo. Y recuerda que: Mi libertad solamente comienza cuando comienza también la tuya.

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La intromisión  de un cardenal en la vida pública y política del país

por Félix Blanco Ojeda

 

Esta semana tuve una reunión con un amigo, en un café, la línea de la plática había consistido en saber cómo me encontraba y preguntar por mi estado de salud, sin embargo la charla tomo un rumbo inesperado, de pronto me estaba preguntando de como vislumbraba las opiniones realizadas por el Cardenal Sandoval Íñiguez al señalar que México camina hacia un régimen comunista.   

 

            — Estimado Miguel, hace tiempo un filósofo e ilustrado francés señaló que: el hombre sólo será libre cuando el último rey fuera ahorcado con las tripas del último sacerdote. Y Denis Diderot, tengo entendido que no era comunista o socialista, era más bien un libre pensador.

 

— ¿El  Cardenal Sandoval Íñiguez, al igual que algunos grupos conservadores no deberían tener derecho a opinar?

 

—Iniciare citando una frase lapidaria Miguel que dice: [Libre y para mi sagrado es el derecho de pensar] y no existe la menor duda, que la libertad de expresión, no es solo un derecho humano importante,  es también un elemento central dentro de la vida cotidiana. Sin embargo, debemos plantearnos la idea de cómo esa libertad, se puede utilizar para denostar, fomentar el odio o el miedo, esos discursos amparados en la liberta de expresión ignoran que éste tiene límites, la pregunta que debemos hacernos es: ¿Cuál es el interés del cardenal en infundir discursos que cimientan de manera directa e indirecta el miedo de que el Estado marcha hacia el comunismo o al socialismo?

 

— ¿Cuál es el interés que tiene la iglesia en realizar una ofensiva en contra del gobierno?

 

—Existe una ofensiva por parte de ciertos grupos de poder, sin embargo no me atrevería a señalar que existe una ofensiva por parte de la iglesia, no obstante si el de un sector, y de cierto modo se trata de una ofensiva contra la laicidad que encontrar de la cuarta trasformación,  hasta cierto punto, es probable que nada ha cambiado sustancialmente, esos grupos de la clerecía católica en el pasado tenía el apoyo de los grupos de poder que aspiraban en prolongar la monarquía absoluta y los privilegios, de modo similar ahora en el presente la clerecía católica tiene no solo simpatizantes, cuenta con la alianza de partidos políticos que se han convertido en  la oposición y que perdieron ciertos privilegio que habían mantenido con otros sectores políticos por más de 70 años en el poder.  

 

— ¿Qué es lo más grave de las opiniones de estos grupos de poder que propagan la idea de un comunismo o un socialismo en México?

 

—Pretenden que sus  ideas sustentadas en un principio religioso, se conviertan en un poder político, pretenden ejercer sobre los ciudadanos una fuerza coercitiva e imponer verdades a medias apoyados por los grupos de opción y eso es lo más peligroso. Un ejemplo en la historia es que Lázaro Cárdenas trató con mesura a la iglesia, y fue acusado de ser comunista y socialista. La política popular y nacionalista de Cárdenas le sumó enemigos, a pesar de intentar conciliar con los grupos de poder de la iglesia, de igual forma tuvo problemas con ciertos sectores empresariales, se sumaron los grupos políticos callistas resentidos por el trato que les había dado Cárdenas, cualquier parecido con los hechos históricos con la realidad es coincidencia.

 

En santa cruzada los grupos como Juan Sandoval, la oposición política de grupos de poder, señalan que nuestra nación está siendo conducida a un régimen comunista, sin embargo este discurso tiene un tiente más profundo y es que enarbolan la bandera que no están a favor de la promoción de la ideología de género, que está siendo apoyada por los miembros del gobierno federal, y venderán el discurso más adelante que controlaran las ideas de la educación, la economía con la finalidad de impulsar el comunismo. Y es el discurso del miedo y la desinformación  lo más peligroso que puede haber en las opiniones de dicho cardenal. Y solo deseo agregar que  soy católico y soy dudante…